miércoles, 18 de febrero de 2015

Los Cuatro Errores Más Comunes al Leer la Biblia y Cómo Evitarlos


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La lectura de la Biblia es un acto sagrado y transformador, pero muchas veces cometemos errores que limitan su impacto en nuestras vidas. Aquí te comparto los cuatro errores más comunes y cómo evitarlos:


1. Leerla Demasiado Rápido

“Mucho orgullo y poco aprendizaje viene de lecturas veloces”. — Charles Spurgeon

La Biblia no es un libro cualquiera, y mucho menos uno para leer a la ligera. Es la Palabra de Dios (2 Timoteo 3:16-17) y contiene verdades profundas que requieren tiempo y reflexión. Leerla rápidamente puede llevarte a perder detalles importantes y a no captar su verdadera riqueza.

Consejo:
Lee con calma, reflexionando sobre cada pasaje. Cuando lo hagas, descubrirás cosas que antes no habías notado: la grandeza de Dios se hará más evidente y tu orgullo disminuirá. Quienes leen la Biblia superficialmente tienden a creer que saben mucho, pero una lectura pausada y profunda revela cuánto más necesitamos aprender.

Alerta sobre el libro "Nuestra Sexualidad" en las escuelas

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Se ha informado sobre la distribución en las escuelas del libro “Nuestra Sexualidad” de los autores Robert Crooks y Karla Baur. Este material, supuestamente diseñado para capacitar a maestros en educación sexual, ha generado gran controversia. Según reportes, el contenido incluye temas que normalizan relaciones entre personas del mismo sexo y otras conductas, como el bestialismo, además de contener imágenes explícitas.

El Departamento de Educación distribuyó este libro a principios de agosto y, según la portavoz de Alerta Puerto Rico, la adquisición del mismo pudo haber costado entre 50 y 100 dólares por ejemplar, utilizando fondos públicos.

COMO ESTUDIAR Y ENTENDER LA BIBLIA

La Necesidad de Ayuda.
Por Michael J. Vlach, Ph. D. Traducido con permiso por Armando Valdez.
estudio biblico, bibliaYa en el siglo primero, un funcionario del tribunal de Etiopía se encontraba en Gaza, cerca de Jerusalén tratando asuntos para la reina de Etiopía. Estaba sentado en su carro leyendo el Libro de Isaías, pero no estaba teniendo mucha suerte en comprender lo que significaba. Bajo la dirección de Dios, el apóstol Felipe se acercó al Etíope y le preguntó: “¿Entiendes lo que lees?” El etíope respondió diciendo: “Bueno, ¿cómo podré, a menos que alguien me guíe?” Felipe luego explicó lo que el Libro de Isaías decía y cómo el pasaje que estaban observando se refería a Jesucristo. El etíope, ya comprendiendo el pasaje, creyó en Jesús y fue bautizado.

EL TIEMPO Y LA PROFECIA

El Factor Tiempo en el Cumplimiento de la Visión de Dios

Para experimentar el cumplimiento de los planes de Dios en nuestra vida, debemos considerar un elemento crucial: el factor tiempo. Si ignoramos este aspecto, podemos caer en la desesperación, el desánimo, rendirnos o quedarnos estancados a medida que pasa el tiempo.

La visión y el tiempo

  1. Una visión divina toma tiempo
    Las visiones que vienen de Dios no se alcanzan de inmediato. Requieren etapas, procesos, metas y logros que se desarrollan con el tiempo. Lo importante no es solo alcanzar la meta, sino el proceso de desarrollo. Una visión puede tardar años o incluso una vida entera en cumplirse.

  2. La visión es mayor que nosotros mismos
    Una verdadera visión de Dios siempre será algo que no podemos alcanzar por nuestras propias fuerzas. Esto nos recuerda que dependemos de Él para lograrlo.

La Escritura dice: "Y Jehová me respondió: Escribe la visión y declárala en tablas..." Esto nos enseña que debemos tener una visión clara y escrita, saber lo que queremos y lo que Dios ha depositado en nuestro corazón. La visión debe ser compartida para que otros la conozcan y puedan unirse a ella, porque no podemos alcanzarla solos. Una visión clara y compartida permite que todos trabajen en una misma dirección.

EL SURGIMIENTO DE FALSOS EVANGELIOS EN LA ACTUALIDAD

Han emergido diversas interpretaciones y mensajes que, de estar presente hoy, el apóstol Pablo probablemente denunciaría con la misma contundencia que mostró en su carta a los Gálatas. En ella, Pablo expresó su asombro ante la rapidez con la que los creyentes se apartaban del verdadero evangelio, advirtiendo que cualquier otra enseñanza, incluso si viniera de un ángel, debía ser considerada anatema (Gálatas 1:6-9). Para Pablo, las buenas nuevas eran un tesoro invaluable y tergiversarlas representaba un pecado teológico imperdonable.

Los gálatas, que habían recibido el mensaje de la gracia, fueron seducidos por enseñanzas legalistas que los empujaron a volver a las prácticas de la ley mosaica, rompiendo así con Cristo y cayendo de la gracia (Gálatas 5:4). Pablo condenó ese legalismo como un falso evangelio.

viernes, 13 de febrero de 2015

UN JUICIO QUE COMENZARÁ EN CASA

Hola, Que el Señor llene tu vida de paz y bendiciones, en este articulo analizaremos el porqué el juicio comenzará por casa.
La Biblia nos dice que seremos probados y procesados. El Señor declara: “Conozco tu tribulación y tu pobreza”, y promete que seremos refinados como la plata. Las pruebas, aflicciones y tentaciones forman parte del camino. Como dijo el apóstol Pablo, estas dificultades pueden traer angustia al corazón.

Esta semana, mientras oraba, el Espíritu Santo me habló claramente: muchos de ustedes están enfrentando las pruebas más grandes de sus vidas. Estas pruebas no son comunes, sino un crisol diseñado por Dios. Lo sé por experiencia propia: he enfrentado dificultades inimaginables, desde enfermedades graves en mi familia hasta pérdidas devastadoras.

Pero escuchen esto: no todas las dificultades son pruebas de fe. Algunas son el resultado de vivir en un mundo caído, pero otras son específicas para medir nuestro amor y confianza en Dios. Los tres jóvenes hebreos en Babilonia enfrentaron una prueba no de su fe, sino de su fidelidad a Dios. Prefirieron el horno de fuego antes que comprometerse con la idolatría.

martes, 2 de noviembre de 2010

Dios debe ocupar el primer lugar en nuestro corazón


"Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente."
—Mateo 22:37

"El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí."
—Mateo 10:37

Estas palabras de Jesús no surgen porque sea un Dios egocéntrico o necesitado de amor exclusivo. Todo lo contrario, Él sabe que, como seres emocionales, tendemos a aferrarnos profundamente a otras personas, lo que puede desviarnos de Su propósito. Estas ataduras emocionales pueden traer dolor y, en casos extremos, consecuencias devastadoras, como el desánimo o el auto prescindir de la vida.