sábado, 23 de noviembre de 2024

ESCATOLOGIA: APOCALIPSIS - "LOS 4 SERES VIVIENTES"

 Los cuatro seres vivientes o seres celestiales son una figura mística y simbólica mencionada principalmente en el libro de Apocalipsis (Revelación) del Nuevo Testamento de la Biblia, pero también tienen paralelismos en otras tradiciones y textos sagrados. Su aparición se describe principalmente en Apocalipsis 4:6-9, y son parte de la visión del apóstol Juan en la que se le muestra el trono de Dios. Aquí se resumen los aspectos más importantes sobre su misterio, apariencia, jerarquía y rol:

1. Misterio

Los cuatro seres vivientes están vinculados con la adoración de Dios y la manifestación de su poder y gloria. Su naturaleza y función son un misterio profundo, ya que son descritos de manera simbólica y sobrenatural, con un papel importante en la adoración celestial y en la proclamación de la soberanía divina.

¿COMO DEBEMOS ESTUDIAR LA BIBLIA?

 Estudiar la Biblia es una práctica espiritual importante que puede profundizar tu relación con Dios y ofrecerte sabiduría para la vida. A continuación, te doy algunos pasos prácticos para un estudio bíblico efectivo:


1. Comienza con una Oración

Antes de leer, ora para pedirle a Dios comprensión y sabiduría. La Biblia es un libro inspirado por Dios, por lo que es vital que busques la guía del Espíritu Santo para entender su mensaje. Un ejemplo de oración puede ser:
"Señor, abre mi entendimiento y permite que tu Palabra transforme mi vida."

martes, 24 de febrero de 2015

El panorama cristiano en Venezuela y la influencia del "Apostolado de la nueva revelación profética"

Los cristianos más representativos dentro de la sociedad secular —médicos, abogados, psiquiatras, y teólogos— han participado para mostrar su perspectiva, pero lo que realmente hemos aprendido es que muchos cristianos evangélicos de nuestra generación parecen estar buscando una revancha histórica, anhelando ser reconocidos como parte de la sociedad. Uno de los temas que se abordó fue el de la homosexualidad, especialmente porque este sector minoritario del país presentó una solicitud para modificar las leyes, pidiendo el derecho al matrimonio, a la adopción y al aborto. 

Esta solicitud fue rechazada por poco, gracias a la intervención de la iglesia evangélica nacional, pero este año regresan con nuevas peticiones. Lo triste es que este hecho ha servido como excusa para insistir en que los evangélicos debemos participar en el gobierno, formar partidos políticos y presentar candidatos. De este modo, se arma un rompecabezas que lleva años fraguándose en toda Latinoamérica, bajo la sombra del "Dominionismo", impulsando la justificación del movimiento "Apostólico de la nueva revelación profética". Este movimiento no es más que un nombre genérico para agrupar iglesias y ministros que predican la teología del "Reino Presente y la Prosperidad".

LOS PELIGROS DE LA AVARICIA


Para San Pablo, la avaricia no solo bloquea el acceso al reino de Dios, sino que también figura entre los vicios que descalifican a una persona para ocupar cualquier puesto en la iglesia.

Cada cultura tiene su propia escala de valores y antivalores. En ciertos momentos de la historia de Israel, muchos judíos consideraban el respeto al sábado como algo de máxima importancia. Para ellos, la fornicación era ciertamente un pecado, pero mucho más grave era violar el sábado. Comer cerdo o sentarse con gentiles incircuncisos también era considerado un pecado serio.

En la cultura contemporánea, gran parte de las valoraciones sociales están fuertemente centradas en lo sexual, hasta un punto casi obsesivo. En el mundo secular, el placer sexual se considera la meta principal de la existencia humana. Una vida llena de satisfacción sexual parece ser el objetivo supremo, el “summum bonum” de todos los valores.

domingo, 22 de febrero de 2015

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE ESTUDIAR LA BIBLIA?

¿Por qué es tan esencial la Palabra de Dios? Porque en ella se revela la mente y voluntad de Dios para tu vida (2 Timoteo 3:16-17). La Biblia es la única fuente de autoridad divina y absoluta para ti, como siervo de Jesucristo.

  1. Es infalible en su totalidad: “La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo” (Salmo 19:7).
  2. Es inerrante en sus partes: “Toda palabra de Dios es limpia; El es escudo a los que en Él esperan” (Proverbios 30:5-6).
  3. Está completa: “Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro” (Apocalipsis 22:18-19).
  4. Tiene la autoridad final: “Para siempre, oh Jehová, permanece tu palabra en los cielos” (Salmo 119:89).
  5. Es totalmente suficiente: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia” (2 Timoteo 3:16-17).
  6. Cumple lo que promete: “Así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero” (Isaías 55:11).
  7. Provee certeza de salvación: “El que es de Dios, las palabras de Dios oye” (Juan 8:47).

LAS PARABOLAS DE JESUS: SU CORRECTA INTERPRETACIÓN


Una regla fundamental al interpretar parábolas es centrarse en el mensaje principal que intentan transmitir. No es prudente intentar encontrar un significado profundo o simbólico en cada detalle incidental de la historia. Este error fue común entre los teólogos medievales, quienes a menudo dedicaban largas disertaciones a analizar minuciosamente aspectos secundarios de las parábolas, buscando significados espirituales o simbólicos en cada elemento, mientras ignoraban la enseñanza central. Este enfoque no solo desvía la atención del propósito del pasaje, sino que puede llevar a interpretaciones erróneas.

Las parábolas, aunque son deliberadamente metafóricas, no deben interpretarse como alegorías donde cada elemento tiene un simbolismo específico. Una parábola es principalmente una comparación o analogía presentada en forma de historia. Por ejemplo, frases como "El reino de los cielos es semejante a…" (Mateo 13:31, 33, 44-45, 52; 20:1; 22:2) introducen parábolas que ilustran verdades espirituales de manera sencilla y directa.